26 may. 2010

Me dejé seducir el voto



Gracias a Gustavo Petro he decidido finalmente mi voto, a riesgo de incomodar a algunos lectores. No me importa. Y no, tampoco es que vaya a votar por Petro.

Digo que gracias a él porque lo escuché repitiendo una máxima francesa que afirma: “En la primera vuelta vote por el mejor. En la segunda, contra el peor”. Fue como ver la luz en medio de una incertidumbre difusa y resbalosa.

Pues bien, dado que he sido aprendiz de marketing político y comprendo que las campañas políticas sirven, fundamentalmente, para seducir o terminar de coquetear al electorado con la figura del candidato, yo, que soy una muchacha fácil, me dejé convencer. Y lo peor: me dejé cautivar por alguien que grita, que fuma como presa, sólo cuenta hasta siete, es claramente un perfecto burócrata y con quien siempre he tenido reservados reparos. Soy una fácil. ¡Y qué!

Lo que pasa es que demostró en medio de esta contienda electoral que es una persona consecuente, preparada y con una plataforma programática coherente. Tantas veces hablando de la dignidad del voto, no me podía dejar llevar simplemente por el contagio que me produjo ver el color de mi equipo en todos lados (verde siempre), sin hacer juiciosa la tarea de escrutar los programas.

Para ser honesto, Mockus al comienzo me gustó. Y convencer a esta cualquiera es aún más fácil si me dan un girasol, pero luego, catrasca-tras-catrasca, me desencantó. Sigo creyendo que la talla la ha tenido más Fajardo, pero eso ya no importa. Tampoco puedo dejar de felicitar la campaña Verde que se comportó con asombrosa altura y su iniciativa y decencia siguen siendo contagiosas.

Así las cosas, paso a anunciar: votaré por Vargas. Premiando un candidato que mostró dignidad desde el primer momento en que quisieron las huestes uribistas perpetuar a Uribe, sin lambonear se fue abriendo su propio espacio y decidió recorrer el país para ir construyendo el mejor programa de Gobierno. Premiando también la misma dignidad con que le responde a Uribe que más que proteger los huevitos que dejó como gallina culeca, hay que cambiar el gallo de los falsos positivos, del Agro Ingreso Seguro, de las chuzadas y toda esa vaina que estamos cansados de repetir. Un tipo parado, pues.

Y a pesar de mis dudas sobre su conocida actitud clientelista, el anuncio de quiénes conformarían su Gobierno en un eventual triunfo, me apaciguó la perspicacia.

Claro, es muy probable que no gane, según las encuestas. Pero creo que dormiré tranquilo después de haber depositado el voto. Habré votado por quien me convenció que era el mejor. Ya en la segunda vuelta, sobraría decirlo, votaré por Mockus. Hay cosas muy obvias, como tener que decir que Juan Manuel Santos es el peor candidato. Hasta una sucia como yo lo sabe.

Feliz jornada de elecciones

http://www.facebook.com/jota.ochoa

2 comentarios:

koala dijo...

Hola, creo q Vargas logró engañarnos a muchos, aunq jamás me he desencantado de Mockus q solo me muestra su calidad humana y su sinceridad en cada respuesta, pero si puedo decirte que pensaba q Vargas Lleras era un excelente candidato, a pesar de su pasado clientelista, siempre su lucha directa contra los errores q han marcado este país, pero su lucha acabó cuando se arrodilló ante sus intereses personales y el poder,,, prefiero para el pais alguien q me diga la verdad asi no del todo me guste, q un ser q mienta diciendo lo q el pueblo quiere escuchar.

Jota Ochoa dijo...

Todo indicó que sí, que Lleras cedió ante la alianza. Lástima, una pérdida de integridad. Un abrazo.